Miércoles 10 de Mayo de 2017. Antonio y Juan de Ávila
Juan 12. 44-50

Jesús dijo con voz fuerte: “El que cree en mí, no cree solamente en mí, sino también en el Padre, que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve también al que me ha enviado. Yo, que soy la luz, he venido al mundo para que los que creen en mí no se queden en la oscuridad. Pero a aquel que oye mis palabras y no las obedece, no soy yo quien lo condena; porque yo no vine para condenar al mundo, sino para salvarlo. El que me desprecia y no hace caso de mis palabras, ya tiene quien lo condene: las palabras que yo he dicho lo condenarán en el día último. Porque yo no hablo por mi cuenta; el Padre, que me ha enviado, me ha ordenado lo que debo decir y enseñar. Y sé que el mandato de mi Padre es para vida eterna. Así pues, lo que yo digo, lo digo como el Padre me ha ordenado.”
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Contemplemos nuestra vida pasada, … nuestros momentos de angustia, … de soledad, … de falta de fe. … Recordemos cuando hemos tratado de vivir sin Jesús y cómo nos hemos sentido. … Recordemos también cuando Jesús ha irrumpido con su luz en nuestra vida. … Cuando la ha iluminado con la fe, … la esperanza y el amor. … Comparemos ambas situaciones …Comparemos nuestra vida iluminada con la noche oscura. … ¿qué nos nace decirle a nuestro amigo Jesús? … le conversamos como un amigo le habla a otro amigo … lo que sentimos …