Domingo 23 de Julio de 2017. 16° del Tiempo Ordinario

Mateo 13. 24-43

 24 Y les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. 26 Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. 27 Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: "Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?". 28 Él les respondió: "Esto lo ha hecho algún enemigo". Los peones replicaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?". 29 "No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. 30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero"".

  31 También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. 32 En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas".

  33 Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa".

 34 Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, 35 para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta:

 Hablaré en parábolas,  anunciaré cosas que estaban ocultas  desde la creación del mundo.

  36 Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo". 37 Él les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, 39 y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. 40 Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. 41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, 42 y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!

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¿Qué querrá decir esta parábola de la mala hierba en nuestra vida? … es inevitable que a nuestro alrededor abunde la maldad… Observemos la cizaña que nos rodea… El sembrador tiene esperanza en que se conviertan … estamos llamados a vivir junto a la maldad … ¿Quiénes podrán ser como esa cizaña? … ¿qué situaciones la reflejan? … Crecer junto a ellos … vivir con ellos … con la misericordia divina … la confianza del sembrador en que al final nos guardará en su granero. …. Gracias Señor.

 Repasemos la parábola de la semilla de mostaza. … Contemplemos nuestra vida ... Observemos nuestras acciones orientadas a dar mayor gloria a Dios ... A quienes hemos ido ayudando más  ... a quienes hemos ido amando más ..¿Cómo comenzaron? ... ¿Cómo han ido creciendo?  ... ¿Nuestra vida espiritual está ya dando frutos en nuestra vida cotidiana? ... ¿Cuáles son esos frutos? ... ¿Son las ramas de nuestro árbol de la vida ya suficientemente fuertes como para acoger a las aves del campo? ... ¿Quiénes se cobijan en nuestra vida? ... ¿quiénes ya se posan en nuestras ramas? Los traemos a nuestra oración y pidamos por ellos y por nuestra vida que crece como el grano de mostaza y como el pan con la levadura.

 En la explicación de la parábola de la mala hierba… recorramos nuestra  vida ... A veces hemos sido agentes del Reino ... Hemos propagado la buena noticia ...los valores de Cristo ...  ¿cuándo? ... ¿con quienes?...  ¿Cómo?...  Doy gracias ...

Observemos también cuando nuestras acciones han ido en contra del Reino. Cuando nuestra siembra ha sido de maleza... ¿cuándo? ... ¿con quienes? ... ¿cómo? . Pidamos perdón... Pidamos  la gracia del discernimiento para reconocer las tentaciones del mal espíritu de las mociones que el espíritu del Señor quiere motivar en nuestra vida.   Le pedimos a Jesús nos ayude para ser de los justos que brillarán al final de los tiempos.