Domingo 20 de Agosto de 2017. 20° del Tiempo Ordinario

Mateo 15. 21-28

21 Jesús se dirigió hacia el país de Tiro y de Sidón. 22 Entonces una mujer cananea, que salió de aquella región, comenzó a gritar: "¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio". 23 Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: "Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos". 24 Jesús respondió: "Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel". 25 Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: "¡Señor, socórreme!". 26 Jesús le dijo: "No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros". 27 Ella respondió: "¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!". 28 Entonces Jesús le dijo: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!". Y en ese momento su hija quedó curada.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

¿Cómo está nuestra fe? … ¿Tenemos fe de que junto al Señor todo es posible? … ¿Creemos que con El no habrá demonio que pueda enredar nuestra vida? … Le pedimos por nuestras cosas y la de otros con insistencia …  como en el Padre Nuestro. … Hasta que sintamos que nos diga “que grande es tu fe” … Contemplemos la fe de otros … de quienes nos admiramos como están ligados al Señor con gusto y alegría. Son felices, aunque pasen por problemas. … Señor, aumenta nuestra fe.