Viernes 6 de julio de 2018. Santa María Goretti
Mateo 9, 9-13

9 Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. 10 Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. 11 Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?". 12 Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. 13 Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Jesús nos dice también a nosotros ... – “Sígueme” … ¿Qué sentimos? … Con nuestra vida, con nuestras faltas, con nuestros problemas, con toda nuestra existencia y nuestra historia, nos llama ... ¡Sígueme!   … ¿Qué sentimos? …  (Leamos nuevamente el texto ...)  ¿Nos sentimos identificados(as)?  … No nos llama pese a nuestras faltas, sino que precisamente por ellas es que nos llama. ...  El está con nosotros y quiere que lo sigamos …  ¿Qué le respondemos? ....