Lunes 13 de agosto de 2018.  Santos Ponciano e Hipólito
Mateo 17, 22-27

22 Mientras estaban reunidos en Galilea, Jesús les dijo: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres: 23 lo matarán y al tercer día resucitará". Y ellos quedaron muy apenados. 24 Al llegar a Cafarnaún, los cobradores del impuesto del Templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: "¿El Maestro de ustedes no paga el impuesto?". 25 "Sí, lo paga", respondió. Cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?". 26 Y como Pedro respondió: "De los extraños", Jesús le dijo: "Eso quiere decir que los hijos están exentos. 27 Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo, toma el primer pez que salga y ábrele la boca. Encontrarás en ella una moneda de plata: tómala, y paga por mí y por ti".
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Recordemos aquellas situaciones que nos han parecido injustas ... La amargura de vivir injusticias ... ¿Puede haber algo tan injusto como la condena de Jesús? ... Solidaricemos hoy en nuestra oración con quienes sufren injusticias de cualquier tipo.   … Meditemos además sobre la prudencia necesaria que debemos observar a veces ante situaciones que no podemos manejar ... ¿Cómo se aplica esto a nuestra vida? ¿Qué “impuestos” hemos preferido pagar para no escandalizar?