Domingo 18 de agosto de 2019. 20° del Tiempo Ordinario
Lucas 12.49-53

49 Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! 50 Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!
51 ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. 52 De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: 53 el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra".
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Volvamos  a leer este texto que a tantos ha descolocado.  ¿Cómo entendemos el mensaje del Señor?.   ¿Qué entendemos por la Buena Nueva? … ¿A cuanta gente ese mensaje le es incómodo? … ¿No está a contra corriente con la escala de valores actuales? … Pensemos en las grandes diferencias entre humildad y soberbia … entre competitividad y solidaridad … entre ganar y compartir  …  Entre acumular y repartir.   Entre tratar de ser rico y tratar de ser pobre   ¿Cuando nos ha ocurrido que hemos querido defender la opción de Jesús y otros se han puesto en nuestra contra.? … Si nosotros lo proclamamos con fuerza, ¿no habrán muchos en contra nuestra?.   Imaginemos la fuerza del amor como las llamas que pueden devorar el mal. ¿No sería bueno que el mundo ya estuviera ardiendo?