CURACIONES

Texto

MARCOS 1, 29-39

Curación de la suegra de Pedro
 Mt. 8. 14-15 Lc. 4. 38-39
 29 Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. 30 La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato. 31 Él se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos.

 Diversas curaciones
 Mt. 8. 16 Lc. 4. 40-41

 32 Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, 33 y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. 34 Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.

La misión de Jesús
 Lc. 4. 42-44
 35 Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. 36 Simón salió a buscarlo con sus compañeros, 37 y cuando lo encontraron, le dijeron: "Todos te andan buscando". 38 Él les respondió: "Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido". 39 Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.


Contexto
Jesús ha comenzado su actividad en Galilea, proclamaba que el reino de Dios estaba cerca, que había que cambiar y creer en una buena noticia. Enseñaba  en la sinagoga y expulsaba demonios


1.    Curación de la suegra de Pedro. (Marcos 1, 29-31)

Contemplo a Jesús, saliendo de la sinagoga con dos de sus primeros apóstoles: Santiago y Juan … Conversan, ríen, como buenos amigos por las calles del pueblo. … Llegan a casa de Simón y Andrés.  … Los reciben con alegría … Tienen un problema … La suegra de Simón está enferma.  Jesús se queda un rato con ella … conversan … Luego la suegra está más animada y se recupera y comienza a servirlos. ¡Que maravilla!. Veo el rostro de ellos. De Simón, de su suegra.
 Imagino ahora a Jesús llegando a mi casa … sencillo, alegre, un buen amigo. Converso con Él. … ¿Qué le cuento? … ¿Qué problema me preocupa hoy? … Simón le presentó a su suegra.  ¿A quién le presento yo? … ese familiar, … esa amiga … ¿Quién la está pasando mal y necesita ayuda? … ¿Qué le pido a Jesús hoy? … Con confianza, con la sencillez de dos amigos, le cuento mis preocupaciones. Le dejo que El se quede con mis parientes y amigos, que converse con ellos, que se dejen estar con Jesús. Confianza en que sus problemas quedan en manos de Dios. El sabe lo que es mejor para nosotros. Se los encomiendo con fe.


2.    Diversas curaciones (Marcos 1, 32-34)

Luego de preocuparse de Simón y de su suegra, al anochecer Jesús sana a muchos otros que llegaban. Observo la escena. Mucha gente llegando, algunos enfermos, otros con demonios que no los dejan vivir en paz. Una multitud … toda la ciudad frente a la casa de Simón. Y Jesús, sanando del cuerpo y del alma. Restaurando la vida plena en ellos.
Observo mi entorno. Ahora el menos íntimo, más allá de mi familia y mis amigos más cercanos … a mis vecinos … a mis conocidos … a mis compañeros de trabajo … a quienes conozco y tienen enfermedades del cuerpo … a quienes sufren … a quienes viven con tensiones, con angustias. ¿Quiénes están presos de preocupaciones y viven enredados con sus líos, reales o auto impuestos? … ¿Quiénes necesitan de la liberación que solo Jesús les puede dar? … Pronuncio sus nombres, recuerdo sus rostros. ¿Cómo presentarles a Jesús? … ¿Cómo lograr que tengan un encuentro con Él? … Parto rezando por ellos, pidiéndole a Dios que abran su corazón y que acudan a las puertas de la casa de Simón donde Jesús está presto para sanarles y liberarlos de sus angustias.


3.    La misión de Jesús  (Marcos 1, 35-39)

Al día siguiente en la mañana, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se aparta para orar. … Lo contemplo allí solo. … Con los ojos cerrados, hincado, de pie, postrado … ¿cómo lo imagino? … Lo contemplan las estrellas y la luna. Un rato largo de Jesús en silencio, sintiendo, escuchando la voz del Padre que llega silente al corazón. Simón le encuentra y le invita a volver donde el resto. Jesús decide ir a otros lugares. Su misión es universal, va más allá de mi casa y mi ciudad.
Imitando a Jesús, me aparto del resto por un rato para quedarme en silencio. Sin hablar, sin pedir, solo haciendo silencio. Sin rezar, sin leer ni escribir. En silencio, al estilo de Jesús … tomo una posición tranquila y me dejo llenar de Dios. … por todo el rato que pueda. …    ….  …
Jesús sintió que su misión era predicar y expulsar demonios en otros pueblos vecinos también … ¿Qué me puede estar pidiendo a mi???  ¿Cuál será mi misión hoy?... A quienes ayudar a ser liberados por Jesús?  … ¿Cómo poder hacerlo más allá de mi entorno cercano?