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Envío a los apóstoles


Texto.

Marcos 16, 15-20            

15 Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. 16 El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
 17 Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; 18 podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".
 19 Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios. 20 Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.

 

 



 

Contexto

Este texto corresponde a los últimos versículos del evangelio de Marcos, luego de relatar varias experiencias de los discípulos con Jesucristo resucitado con María Magdalena y con los caminantes de Emaús a quienes no les creyeron. Se aparece Jesús a los once mientras estaban sentados a la mesa y luego de reprenderles por su falta de fe les encomienda claramente la misión de los apóstoles y por lo tanto nuestra misión.


 

1.     Envío a los apóstoles  Marcos 16, 15

 15 Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.

 Me imagino el lugar … una sala grande donde están todos los discípulos sentados a la mesa. Observo sus rostros, todavía asustados y desconcertados… con miedo a que ahora les apresaran a ellos… Observo el lugar, con poca iluminación, la puerta cerrada … y yo allí observando y escuchando lo que pasa y lo que dicen.

De pronto imagino que se aparece Jesús en medio de la sala … ¿qué se siente? … ¿cómo reaccionan los apóstoles? … Jesús les calma, les pacifica y luego de reprocharles la falta de fe, les envía … Me pregunto si yo tengo fe suficiente para creer en que Jesús realmente resucitó … ¿por dónde están mis dudas de fe? … se las confieso al Señor en esta oración … ¿qué me parece inverosímil? … ¿en qué dudo como dudaron los primeros apóstoles?.

Escucho esa orden, precisa, sin ambigüedades, clara. La misión encomendada no tiene muchas derivaciones para interpretarla. Jesús quiere que vaya por todo el mundo y que anuncie la Buena Noticia del evangelio a todos.

¿Cuál es para mi la Buena Noticia a anunciar? … ¿qué novedad del mensaje de Jesús me ha causado a mi  gozo y felicidad y que sería bueno que otros también lo sintieran?

Nos envía a todo el mundo … ¿por dónde puedo empezar yo? … ¿a quiénes dar prioridad? … ¿Cómo concretar este anuncio? … ¿dónde puedo  trabajar en ello? … ¿a qué hora lo haré?



2.     Consecuencias de la fe.  Marcos 16, 16

 

16 El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.

Acoger la Buena Noticia marcará la diferencia entre una vida plena versus la angustia y la pena. Reviso mi recepción del mensaje de Jesús. ¿Creo en ello? … ¿lo pongo en práctica? … reviso aquellos momentos de paz, tranquilidad, felicidad, acogiendo la enseñanza de Jesús, confiando en Él y los comparo con esos otros momentos de angustias, desesperanzas, confusiones cuando pongo todas mis esperanzas solo en lo que yo puedo hacer. Comparo mi vida consolada junto a Dios con mi vida desolada lejos de Él. Identifico pasajes de mi vida en que creo se ilustra claramente la consolación y también aquellos en que ha predominado la desolación, lejos de Jesús y su mensaje. Hago dos listas, una de momentos de consolación y otra de situaciones de desolación.  Se las presento a Dios, pidiéndole me ayude a vivir consoladamente tomado(a) de su mano.


 

 

3.     Lo que ocurre con los que creen  Marcos 16, 17-18

 

17 Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; 18 podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".

Recordando los momentos de mayor cercanía con Dios, busco cuando luego de un encuentro, una conversación o una acción otras personas siente mayor paz. ¿Me ha pasado que he logrado consolar a alguien de su angustia? El derrotado ha sido el mal espíritu que solo quiere el mal para nosotros. ¿Cuándo me ha ocurrido que el demonio de la rabia, la pena ha sido expulsado de alguien con quien he tratado? … ¿Quiénes … cuándo … cómo?

Recuerdo aquellas palabras de consolación que he pronunciado y que luego no logro entender de dónde se me ocurrieron expresarlas. Es el lenguaje del Espíritu Santo el que se me regala … ¿cuándo me ocurrió? … ¿con quién? … ¿Cómo  fue?

Esta misión no  está exenta de peligros, el evangelio va a contrapelo con los valores comunes del mundo. Habrán situaciones peligrosas por tratar de anunciarlo. Probablemente ya me ha ocurrido que anunciar la Buena Noticia es riesgoso, pues afectará los intereses de los más poderosos. Jesús me promete que me protegerá de ello, será como tomar serpientes y exponerme a venenos confiado en que nada me sucederá. Le cuento a Jesús lo que siento ante ello. Le doy gracias porque siempre  me cuida del mal.

Recorro mi entorno, mis familiares, mis amigos, mis compañeros de camino … tantos que están con su alma herida, enferma por problemas de la vida. El anuncio de la Buena Noticia les mejorará su alma, su espíritu. Me animo a ayudarles … puedo … con la ayuda de Jesús curaremos a quienes están enfermos del alma y su vida será  más plena.


 

4.     Ascensión y acompañamiento  Marcos 16, 19-20

 19 Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios. 20 Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.

Con el envío que Jesús nos hace ha cumplido con la transmisión de su Buena Noticia, ahora nos toca a nosotros seguir con esa misión y Jesús retorna al cielo desde donde se encarnó para transmitirnos esta misión.

La actitud nuestra ahora es protagónica, necesitamos ponernos en acción. No es la idea quedarnos pegado en la contemplación de Jesús retornado al cielo, sino que ahora nos corresponde salir a nosotros por todas partes a predicar, a anunciar la Buena Noticia.

¿a dónde ir? … ¿a quiénes? … ¿quiénes necesitan más mi testimonio?  ¿Quiénes son los que están más mal cerca de mí? … ¿quiénes si yo no hago algo quedarán en la angustia y la desolación? … Parto por los más cercano … mi familia más pequeña … mi pareja, … mis padres, … mis hermanos, … mis hijos. Muchos de ellos dependen de mi y el Señor confía en que yo seré su agente portador de buenas noticias. Sigo con mis amigos, compañeros de comunidad, trabajo o estudio y así continúo ampliando  el círculo y el objeto de mi plan evangelizador.

Le presento al Señor este plan y estas prioridades para que las confirme. Este trabajo será respuesta de su envío.  Probablemente no requiera de hacer nuevas cosas, sino que lo que ya hago sea inspirado por el Evangelio. Pido ayuda a Dios para descubrir la forma de que toda mi vida común y ordinaria sea agente evangelizador, en mi casa, en mi trabajo / estudio en todas las cosas y personas.