(Bf-10)
Cuerpo de Cristo

Contexto

 

Este texto se ubica en el Evangelio de Juan, luego de la multiplicación de los panes y de su aparición en el lago caminando sobre las aguas y es parte de un discurso más largo sobre el pan de vida y Él mismo.

 




 


 

 

 

 


 1.     El pan vivo bajado del cielo. Juan 6, 51

 

51 Yo  soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo". 

 Me imagino a Jesús, sentado con sus discípulos, conversando, explicándoles. Me imagino sus rostros, sus miradas, atentas, aprendiendo, recibiendo una Buena Noticia. Imagino también que yo estoy allí sentado(a) con los discípulos, escuchando a Jesús. ¿Qué Buena Noticia podrá traerme Él hoy, en este momento de oración? … Me dispongo con libertad a recibir ese mensaje.

Jesús declara que viene del cielo y que es un pan “vivo”. ¿qué significa para mi esto? … ¿Qué siento que me quiere decir con que Él ha bajado del cielo? … ¿qué me querrá decir con que es “pan”? … ¿Qué significado tiene para mí el pan? … ¿De qué es símbolo el pan? … ¿y qué Jesús sea pan vivo que puede significar para mi? … Me quedo un rato meditando sobre esta figura de Jesús, alimento para mi subsistencia, para mi vida.

Comer de ese pan vivo me conduce a la vida eterna dice Jesús. ¿qué es para mi la vida eterna? … El cuerpo muere, no hay duda, se desgasta y finalmente deja de funcionar, muere y se desintegra.  ¿A qué creo yo se refiere Jesús con vida eterna? … Medito un rato sobre el sentido que tiene para mi la vida eterna.

Jesús se entrega por entero para eso … para que yo tenga vida eterna … para que yo entienda que la muerte del cuerpo no es el final de la existencia, esta vida tiene un alimento especial: Jesús. Medito sobre lo que significa en la práctica alimentarme de Jesús, de su mensaje, de su palabra.


 

2.     Qué significa comer y beber de Jesús . Juan 6, 52-54


 52 Los judíos discutían entre sí, diciendo: "¿Cómo este hombre puede darnos a  comer su carne?". 53 Jesús les respondió:  "Les aseguro  que si no comen la carne del Hijo del hombre  y no beben su sangre,  no tendrán Vida en ustedes.  54 El que come mi carne y bebe mi sangre  tiene Vida eterna,  y yo lo resucitaré en el último día.

 Los judíos no podían entender. Lo tomaban literalmente. Se imaginaban que Jesús podría proponer que físicamente les diera de comer de sus brazos, de sus pies de sus músculos de su cuerpo biológico. Jesús insiste para que entiendan, se trata de “Vida” con mayúscula y de la carne del “Hijo” con mayúscula. ¿qué puede significar para mi comer de la Carne y beber de la Sangre del Hijo? … ¿Cómo me puedo a unir a Jesús hoy, en nuestros días? …  ¿Cómo podré tener una unión común con Él? … ¿De qué forma mi vida se funde con la de Jesús? … ¿Qué cambios, que estilo de vida necesito asumir para que mi vida actual sea como la vida propuesta por Jesús, con sus valores, con sus sentimientos, con su amor? … La promesa es que si asumo ese estilo de vida El me resucitará. Tendré vida eterna, en El.

¿Qué siento ante esto? … ¿Puedo? … ¿me atrae la idea? … Busco como puedo ponerlo en práctica.


 

 

3.     Que se logra con comer y beber de Jesús . Juan 6, 55-56

 

55 Porque mi carne es la verdadera comida  y mi sangre, la verdadera bebida.  56 El que come mi carne y bebe mi sangre  permanece en mí  y yo en él.

 En nuestras liturgias, en la Eucaristía, hacemos vida este sacramento. Allí, en las hostias consagradas sentimos que comemos del cuerpo de Jesús y en el vino consagrado sentimos que bebemos de la sangre de Jesús. Recuerdo aquellos momentos … recuerdo aquella misa en que sentí con fuerza este sacramento … ¿qué siento? … Si por algún motivo no estoy comulgando físicamente en forma temporal puede ser momento de acercarme al Señor y comulgar, al menos espiritualmente y pedirle que me ayude a que esta situación se acabe pronto y a gozar espiritualmente de su carne y de su sangre, alimento para mi Vida.

Jesús quiere habitar en mi y basta con que yo le abra las puertas y ventanas de mi interioridad y El y yo seremos uno

Le pido la paz. Con Él por cierto que la tendré. Es su deseo que seamos uno. El quiere habitar en mi y yo quiero permanecer en El. Eso es lo importante. Me entrego a ello … abro mi corazón y mi vida para que Él y yo seamos uno solo. Del mismo modo me dejo impregnar por Él para que su carne y la mía sean una sola. Para que mi sangre y la de Él sea una sola, que nuestra existencia sea una unión común. Sea  una común unión. Una comunión.


 

 

4.     Vivir por Jesús . Juan 6, 57-58

 

57 Así como yo,  que he sido enviado por el Padre que tiene Vida,  vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come  vivirá por mí. 58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron.  El que coma de este pan vivirá eternamente".

 Jesús declara que él vive por el Padre. Su motivación de vida es hacer la voluntad del Padre. En los momentos de dificultad ha pedido hacer lo que quiere el Padre y no lo que él pueda querer. Es que Jesús se siente enviado por el Padre y comunicarnos a nosotros lo que el Padre quiere de nosotros: El Reino.

Del mismo modo si yo estoy unido a Jesús íntimamente en una común unión viviré por Jesús. ¿Qué puede significar que mi vida sea por Jesús? … ¿En qué se notará que mi vida sea por Jesús comparada con otra que no sea por Jesús? … ¿Cuáles creo yo que son los valores que tiene el Evangelio que me llevarían a vivir por Jesús? … ¿Cuáles me alejarían de ese objetivo? Si yo sigo este plan de vida tendré vida eterna. ¿Qué siento ante esta promesa? … Se lo  cuento a Dios en una oración muy personal.