Gozos y Esperanzas

Contemplando la humanidad.

Al inicio de la tercera semana de los Ejercicios Espirituales, Ignacio nos invita a imaginarnos a la Trinidad contemplando su Creación.   En este ejercicio trataremos de hacerlo nosotros con la Divinidad, nos pondremos a su lado y con la mirada, con el oído y sobre todo con el corazón haremos un recorrido por el mundo como está hoy.

Pedimos la gracia de no ser ciego a lo que pasa a mi alrededor y de no ser sordo a lo que se escucha en mi entorno.

Nos encontraremos con variedad de situaciones, gente que ríe y gente que llora, gente que se abraza y otros que se amenazan, algunos que besan y otros que muerden, los hay quienes apoyan y otros que atacan. Es que la Creación aún no es Reino en plenitud. Es Reino en construcción, es noticia en desarrollo, pues la Buena Noticia todavía no se extiende no se encarna suficientemente, pero hay partes, hay corazones que ya la han acogido y allí reina Dios con su amor, con su misericordia.

 

Contemplando el mundo global.

Partamos nuestro recorrido con una mirada muy amplia. Observando todos los continentes. ¿Qué vemos? … En Europa con su cultura milenaria … observamos los turistas visitando y fotografiando … a los inmigrantes buscando un rincón donde vivir. A gente divirtiéndose en playas hermosas y a gente que sufre en calles estrechas. … En Medio Oriente a gente escapando, … a explosiones matando, …  a niños llorando, … a madres que protegen …  a padres luchando.  … Contemplo África y su naturaleza exuberante y a su gente sencilla y tanta pobreza. … Contemplo Oriente con tanta gente, tantas necesidades y su cultura milenaria. … Gente que goza y gente con problemas, que necesitan tener  esperanza. … ¿quiénes me impactan más? … ¿qué me queda más? … ¿los que gozan o los que buscan esperanza?

 

Contemplando América Latina.

Dirijo ahora mi mirada hacia nuestro continente. De Norte a Sur. Contemplo a la comunidad latina en Estados Unidos … ¿qué dicen? … ¿qué sienten? … Algunos han logrado insertarse en esa sociedad, pero otros viven permanentemente como extranjeros. Dirijo mi mirada a los países más grandes, con mayor población … México, Brasil … ¿qué veo? … ¿qué piden los mexicanos y los brasileños? … Ríen, bailan … también sufren y reclaman … Contemplo los países más frágiles … donde hay mucha pobreza … Me detengo en Haití. … con su gente … sus miradas … sus sonrisas … sus carencias … ¿qué sentirá Dios ante ello? … Sigo así por los países de nuestra América, … hermanos, … distintos … con diversidad … con similitudes. …  Pienso en sus problemas políticos, … la lucha por la paz, … las demandas sociales, … los roces internos y externos. … Gente que está bien … que está contenta … que ríe y otros que reclaman, … que están mal … que necesitan tener alguna esperanza.

 

Contemplando mi país.

Ahora observo desde lo alto a mi país … a nuestra gente … ¿que nos une?  … ¿cuándo nos vemos unidos? … ¿qué situaciones nos entusiasman colectivamente? … ¿cuáles son nuestros gozos país? … qué nos convoca en forma transversal? … Por otro lado observo lo que nos divide … los clamores de la gente sencilla. …  ¿qué piden  los movimientos sociales? … ¿qué indigna  a la gente? … ¿porqué reclaman? … Hay gente en mi país que lo pasa mal … muy mal … ¿quiénes? … los traigo a mi oración … me pongo de  su lado … ¿qué esperanzas necesitan tener? … ¿qué buscan? … ¿qué piden?

 

Contemplando mi ciudad.

Observo con una mirada contemplativa la ciudad donde vivo … su gente … sus rincones … los lugares hermosos que nos llenan de orgullo … y también aquellos espacios de carencia, pobreza, de injusticia que me avergüenzan … ¿Qué siento? … Me detengo en las personas de mi ciudad … ¿qué piden? … ¿porqué están contentos? … ¿qué nos une? … también observo nuestras divisiones, … nuestros reclamos. … Hay rostros que se me quedan grabados … gente que he encontrado por las calles … por los rincones de mi ciudad, a quienes no conozco personalmente, pero que me han llamado la atención … ¿qué siento?

 

Contemplando mi lugar de trabajo o estudio.

Me dirijo con la imaginación a donde estoy  la mayoría del día. Mi trabajo, mi lugar de estudio, mi casa … dónde sea que entrego mi vida cotidiana … Observo el lugar … sus muebles, …  la construcción misma … las personas.  … ¿Quiénes están? … Retengo sus rostros en mi memoria, … lo que dicen … su tono de voz … su mirada … ¿Cuáles son sus esperanzas? … ¿qué buscan? … ¿qué desean? … Los recorro de a uno … los que llegan con más fuerza … ¿qué les alegra? … ¿qué les inquieta? … ¿están felices? … ¿quiénes? … ¿Están agobiados? … ¿quiénes están con problemas?  … ¿porqué? … Solo contemplo … y siento … ¿Qué sentirá Dios por ellos?

 

Contemplando mi comunidad o mi grupo de amigos.

Visito con la imaginación a mis amigos con quienes comparto periódicamente … si pertenezco a un grupo de Iglesia, a ellos … con quienes tengo  afinidad … algo que nos  une para voluntariamente hacer cosas juntos, aunar esfuerzos, compartir nuestras vidas diversas. … ¿Qué veo allí? … ¿a quienes? … ¿cómo están? … ¿Qué hacen? … Observo a los que están felices, realizados … optimistas, esperanzados …  con proyectos que les motivan. … Observo también a los deprimidos, con miedos, que viven tratando de encubrir sus problemas profundos … ¿Qué sentirá Dios con ellos? … ¿qué les falta para que sean felices? …  y yo .. ¿qué siento ante esa realidad de mis amigos?

 

Contemplando mis familiares.

Me dirijo ahora a quiénes son familiares míos, que no viven en mi casa. Algunos muy queridos con quienes comparto frecuentemente … otros más lejanos que están lejos físicamente o afectivamente. Algunos que quiero mucho, otros que definitivamente me pueden caer mal. … ¿Qué encuentro en ellos? … ¿Quiénes están alegres? … ¿Quiénes están felices? … ¿qué les alegra? … También me pongo cerca de los que están deprimidos … con dolores … con angustias … ¿quiénes son ellos?  … ¿porqué están así? … ¿qué les complica? … ¿qué les falta? …

 

Contemplando mi hogar.

Contemplo ahora el lugar donde vivo … mi casa … sus rincones … el lugar donde duermo, … donde me alimento … la gente que vive conmigo … de a uno recorro sus rostros  … o los que viven muy cerca de mí, gente que me visita frecuentemente. ¿qué sienten? … ¿cómo están? … ¿qué les complica? … ¿porqué luchan? … ¿cuáles creo yo que son sus metas? … ¿qué les hace felices? … ¿qué les complica y los enreda? … ¿Por qué ríen? … ¿porqué lloran? … ¿qué piden? … ¿porqué están agradecidos? … ¿qué sentimiento me provocan cada  uno de ellos?

 

Auto contemplación

Finalmente me observo desde afuera.  Como si fuera otro el que contempla … Desde afuera … ¿qué diría que predomina en mi?  … Soy una persona feliz … o una persona triste … ¿cuáles son las cosas que me hacen feliz? … ¿qué cosas me producen inquietud? … ¿porqué doy gracias a Dios hoy? … ¿qué tengo para agradecer? … Por otro lado … ¿qué le pido hoy Dios? … ¿en qué necesito su ayuda amorosa? …

 

Encarnación

Ignacio nos sugiere que con esta contemplación de la humanidad, la Trinidad decide que el Hijo se abaje y se encarne para ser un hombre más y que desde esa condición humana, la divinidad pudiera transmitirnos, revelarnos su plan, sus deseos, sus anhelos para ser felices. Para ello eligió a María para darle una misión. Ser mamá de Jesús quien será Dios hecho hombre y desde allí comunicar una Buena Noticia a todos, especialmente a los que sufren.  … Y maría dijo “Si”, … “que se haga la voluntad del Señor” … Y si hoy Dios me pidiera hoy a mí que quiere que yo colabore con su plan para continuar con la tarea de Jesús de Nazaret y poder anunciar una noticia que le cambiará la vida a quiénes están con problemas hoy?  … ¿podré negarme? … ¿me atrevo a decirle también “Si”? …

 

Oración final.

Padre bueno, Padre misericordioso. Tu me creaste con amor, me regalaste tantos dones … Que se haga tu voluntad … pongo a tu disposición toda mi inteligencia, todas mis habilidades, mis deseos, mi tiempo, todo mi ser para seguir a tu Hijo Jesucristo en esa maravillosa misión de transmitir la Buena Noticia a quienes la necesitan. Soy débil e incapaz por mis propias fuerzas pero si tu envías sobre mí a tu Espíritu Santo podré vencer los miedos y realizar esta misión, porque nada es imposible para Ti, … mi Dios.

Gloria al Padre, … al Hijo … y al Espíritu Santo …