Visitación de María.

Lucas 1, 39-45

Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá.  Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.  Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo  y exclamó en alta voz:

- ¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!  ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor?  Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas.  ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!

María dijo entonces:

- Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,  porque se fijó en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones me dirán feliz.

 

Para la oración personal

Me dirijo con la imaginación a mi casa … donde vivo …

Contemplo mi casa … por fuera … por dentro … los lugares de la casa … el lugar donde duermo … el lugar donde como … el lugar donde recibo a quienes me visitan

Contemplo a quienes viven conmigo … a quienes están muy cerca de mí … a quienes sin vivir conmigo he recibido  en mi casa …

Me imagino allí tranquilo (a) en el lugar donde vivo …

Imagino que de pronto tocan a la puerta …

Abro …  y me imagino que allí está una joven muy hermosa … es María … ¿cómo imagino a María?  … ¿cómo es su rostro? … ¿Cómo son sus ojos? … ¿Su mirada? …

¿Cómo viste? … Contemplo su guatita pronunciada … esperando a Jesucito …

Le doy un abrazo … la invito a pasar …

Le ofrezco algo … no quiere nada … “Solo pasaba” me dice …

Me pregunta con suavidad

“¿Cómo estás?”

¿cómo estoy? … que le puedo contar de mi vida … más allá de un breve “Bien” o “Más o menos” … de verdad … honestamente ¿cómo estoy? … ¿qué le cuento a María? … de mi vida … de lo que me pasa …  ¿Cómo estoy? … ¿qué le puedo contar?

Luego me atrevo a preguntarle también ¿cómo está?

Siento que me responde que está dichosa, agradecida de tanto bien que ha recibido de Dios … Luego me pregunta a mi … y a ti … que te ha regalado Dios en tu vida? … ¿qué me ha regalado Dios? … ¿qué le respondo? …  ¿Cuáles han sido los regalos de Dios en mi vida? … ¿porqué doy gracias a Dios hoy?

Contemplo su guatita … allí está Jesucito … le expreso la maravilla que es que tenga a Jesucito en su vientre … que es Bendecida por el Señor. Bendita eres entre todas las mujeres … por cierto … y bendito es también ese niño que llevas en tu vientre, fruto tuyo como  madre … Bendita María tu y también Jesús, tu hijo que nacerá y nos hará tanto bien…

Si me dice … traerá la liberación  a tantos … Y tú, me dice, de qué necesitas liberarte? … ¿qué te impide ser plenamente feliz? … ¿qué ataduras te complican la vida? …  Reflexiono sobre mis anhelos … eso que no he podido cumplir o lograr … ¿qué personas me impiden ser libre? … ¿qué situaciones me quitan libertad? … ¿cuáles son deseos míos que no he podido cumplir? Se lo cuento a María con toda libertad

Me toma de las manos … siento esas manos suavecitas y pequeñas de jovencita … me atrevo a pedirle si puedo poner mis manos en su guatita … ¡Claro me dice! … mira y con sus manos dirige las mías sobre su vientre …

Allí  me quedo esperando … no se siente nada … tranquilo … de pronto siento un movimiento … claro es como  una patadita … luego más fuerte … es Jesús en el vientre de María … allí está … acaricio la guatita de María con suavidad … con cariño … allí está Jesús …

¿qué se me ocurre pedirle a Jesús?  … ¿por quién se me ocurre pedirle? … Se lo expreso a María y Jesús  con fe … lo que quiero para mi y para quienes tanto quiero …

María se pone de pie y me dice … ya tenemos que marcharnos …  la acompaño a la puerta … y me despido con un abrazo … y me quedo solo en mi casa … recordando este encuentro … lo que conversamos ¿cómo  estoy? … ¿porqué doy gracias? … ¿de qué quiero liberarme? … ¿qué le pido a Jesús?

Me imagino de vuelta en el lugar donde estoy sentado y recordando este encuentro con maría le digo simplemente … Dios te salve María …