Para un encuentro de retiro
  • En plenario se dan las instrucciones respecto al bloque de retiro que se vivirá.
  • Quien conduce el retiro inicia con un ejercicio de relajación corporal preparando para la oración.
  • De la relajación se pasa a la imaginería contemplando la escena del texto evangélico o  la reflexión según sea el caso
  • Se lee comentadamente la ficha dejando espacios de silencio para permitir que se pueda ir respondiendo las preguntas en silencio y recibiendo inspiraciones del Señor (mociones).
  • Para volver de la imaginería se reza un padre nuestro o un canto ad hoc.
  • Luego cada uno recibe la ficha y por 45 minutos tienen un momento de oración personal
  • Según sea la cantidad de personas en el retiro se arman grupos de no más de 8 personas en que cada uno comenta cómo le fue en su oración personal y que le llegó (se puede usar un esquema similar  al de la reunión de comunidad explicado más arriba, a partir del momento de compartir)