Martes 4 de agosto de 2026. San Juan María Vianney
Lo que mancha son nuestras palabras, intenciones y deseos impuros que surgen de nuestro interior.
Lo que mancha son nuestras palabras, intenciones y deseos impuros que surgen de nuestro interior.
«Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz
1 Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: 2 «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?». 10 Jesús llamó a la multitud y le dijo: «Escuchen y comprendan. 11 Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella». 12 Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?». 13 Él les respondió: «Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. 14 Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo»
Recordemos aquellos momentos y situaciones en que han surgido intenciones lejos del amor y el perdón que Jesús nos invita a mantener. … ¿A quiénes dañé con mi palabra o con mis actos? … ¿Cuándo me ha costado perdonar? … ¿cuándo he respondido vengativamente ante un agravio personal? … Esas situaciones que salen de mi interior son las que manchan la pureza que el Señor quiere ver en mi
Señor Jesús, te pedimos perdón por dejarnos llevar por las impurezas internas. Ayúdanos a reconocerlas antes de caer en ellas. Ayúdanos para que haciendo una pausa antes de expresar una palabra que daña o una acción que perjudica, podamos evitar hacer el mal que no queremos en lugar del bien que si queremos. Con tu ayuda lo lograremos. Gracias, Señor
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)