Sábado 13 de junio de 2026. Fiesta del Inmaculado Corazón de María. San Antonio de Padua
Cuando se nos pierde Jesús lo podemos encontrar ocupándose de los asuntos del Padre Dios.
Cuando se nos pierde Jesús lo podemos encontrar ocupándose de los asuntos del Padre Dios.
Tu padre y yo te buscábamos angustiados
41 Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. 42 Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre, 43 y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta. 44 Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. 45 Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él. 46 Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. 48 Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados". 49 Jesús les respondió: "¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?". 50 Ellos no entendieron lo que les decía. 51 Él regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. 52 Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.
Contemplemos la escena … la multitud, el templo, María y José desesperados buscando a Jesús … nos ponemos en su lugar … contemplamos como se sienten cuando lo encontraron, la pregunta que le hacen y la respuesta de Jesús. ¿qué sentiría María? … Imaginémonos como sería la vida normal y rutinaria de María criando a Jesús, en su niñez y juventud, enseñándole, cuidándole … Nos dejamos inundar por el amor de madre de María … ¿cuáles serían sus sentimientos? … ¿qué animaría a su corazón? … ¿qué de ella me gustaría imitar?
Amada María, Hoy me acerco a Ti con humildad y gratitud en el día de tu Sagrado Corazón. Deseo contemplar las virtudes de tu corazón inmaculado, lleno de amor maternal, pureza y compasión. Ayúdame a seguir tu ejemplo y a sentir tu presencia en mi vida diaria. … María, en momentos de dificultad y debilidad, recuérdame tu fidelidad y tu fortaleza. Tú, que aceptaste con humildad la voluntad de Dios y guardaste todas las cosas en tu corazón, enséñame a confiar plenamente en Su plan para mí. … Madre, tu Sagrado Corazón es un modelo de pureza y amor incondicional. Ayúdame a cultivar un corazón puro y sincero, lleno de amor y misericordia hacia los demás. Que mi vida refleje tu humildad y tu disposición para servir sin reservas. … En este día especial, quiero llevar en mi corazón el mensaje de tu amor maternal y tu esperanza. Ayúdame a vivir en la pureza, a perdonar con generosidad y a ser un instrumento de paz en el mundo. Que mi vida sea un reflejo de tu Sagrado Corazón, siempre dispuesto a consolar y a guiar. … Gracias, María, por tu amor y por estar siempre a mi lado. Ayúdame a vivir siempre en tu Sagrado Corazón y a seguir tus pasos con valentía y fe. … Amén
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)