Lunes 14 de septiembre de 2026. Exaltación de la santa cruz
Reforcemos nuestra fe para que Jesús la ponga también como ejemplo, igual que el centurión.
Reforcemos nuestra fe para que Jesús la ponga también como ejemplo, igual que el centurión.
"Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe"
1 Cuando Jesús terminó de decir todas estas cosas al pueblo, entró en Cafarnaún. 2 Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho. 3 Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a curar a su servidor. 4 Cuando estuvieron cerca de Jesús, le suplicaron con insistencia, diciéndole: "El merece que le hagas este favor, 5 porque ama a nuestra nación y nos ha construido la sinagoga". 6 Jesús fue con ellos, y cuando ya estaba cerca de la casa, el centurión le mandó decir por unos amigos: "Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres en mi casa; 7 por eso no me consideré digno de ir a verte personalmente. Basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. 8 Porque yo –que no soy más que un oficial subalterno, pero tengo soldados a mis órdenes– cuando digo a uno: "Ve", él va; y a otro: "Ven", él viene; y cuando digo a mi sirviente: "¡Tienes que hacer esto!", él lo hace". 9 Al oír estas palabras, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la multitud que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe". 10 Cuando los enviados regresaron a la casa, encontraron al sirviente completamente sano.
¿Puede el Señor decir lo mismo de nuestra fe? … ¿Cómo se nota nuestra fe? … ¿en qué hechos se nota que tenemos fe en el Señor? … Le pedimos hoy a Jesús nos ayude a aumentar nuestra fe. Contemplemos al capitán romano … Allí está la fe de otras personas que sin estar muy cerca de la Iglesia, son testimonio de una gran fe … una gran pasión por ayudar al prójimo … ¿Quiénes conocemos que son como él? … roguemos por ellos
Señor Jesús, tenemos fe en ti. Gracias por considerarnos y venir a nuestras vidas. No nos merecemos este honor, pero basta con tu bendición y seremos dignos de que reines en nosotros y nos liberaremos de todo aquello que nos angustia y nos desespera. Ordena nuestra existencia, reasigna nuestras prioridades, dale sentido a nuestro esfuerzo. Y así saldremos a anunciar contigo que el Reino de Dios está aquí para todo el que crea en ti y en tus enseñanzas. Amén.
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)