Salmo 65 (64), 10-14
"La bendición de la cosecha: reconocer la abundancia del Dador"
10 Tú visitas la tierra, la riegas y la colmas de riquezas; las acequias de Dios están llenas de agua, preparas los trigales. 11 Así preparas la tierra: riegas sus surcos, igualas sus terrones, la empapas con lluvias, bendices sus brotes. 12 Coronas el año con tus bienes, tus senderos destilan abundancia; 13 destilan los pastos del desierto, y las colinas se ciñen de alegría. 14 Las praderas se visten de rebaños y los valles se cubren de trigo; todos gritan y cantan de alegría.
Este salmo es un canto de acción de gracias por la fertilidad de la tierra. Es una oración de "reconocimiento" que une la naturaleza con la providencia divina. El salmista mira el paisaje —el trigo, las lluvias, los rebaños— y no ve solo procesos físicos, sino una "visita" constante de Dios. Es la gratitud de quien entiende que la abundancia no es solo fruto de su trabajo, sino de la bendición que hace posible ese trabajo.
La visita de Dios: Dios no es un espectador; "visita la tierra". La fe aquí se vive como la conciencia de que Dios está presente en los procesos vitales, en los proyectos que crecen y en las oportunidades que florecen.
La preparación del terreno: Es interesante que el salmista mencione que Dios "iguala los terrones" y "prepara la tierra". Hay un trabajo previo que Dios realiza para que el fruto sea posible. A veces, los momentos de aparente espera o preparación en nuestra vida no son tiempos perdidos, son el tiempo en que Dios está preparando nuestra "tierra".
La abundancia como corona: "Coronas el año con tus bienes". Es una invitación a mirar atrás y ver que, a pesar de las dificultades, ha habido una abundancia (de aprendizajes, de relaciones, de logros) que corona el camino recorrido.
Gratitud por lo que crece: A menudo, en el ritmo frenético de la consultoría y la creación de contenidos, nos enfocamos en lo que falta o en lo que está por mejorar. Este salmo te invita a detenerte y ver qué es lo que ya está "cubierto de trigo" en tu vida. ¿Qué proyectos o relaciones están floreciendo hoy, y cuánto has agradecido esa "lluvia" que los hizo posibles?
Dios en el proceso técnico: Para alguien que trabaja con IA, tecnología y estrategia, es fácil ver todo como un sistema de inputs y outputs. El salmo te invita a ver la "mano" detrás del sistema: el talento que se te ha dado, las ideas que llegan, las conexiones que se dan. ¿Eres consciente de la "visita" de Dios incluso en los algoritmos y la estrategia?
Preparar los surcos: A veces, antes de recibir la abundancia, necesitamos "igualar los terrones" de nuestra propia vida (ordenar prioridades, soltar expectativas, sanar relaciones). ¿Qué terreno estás preparando tú hoy para que la próxima temporada de tu vida pueda recibir más bendición?
¿Qué parte de tu labor profesional o personal siente hoy la "visita" de Dios, es decir, un progreso o crecimiento que te sorprende y te llena de alegría?
¿Cómo puedes cultivar una mirada de gratitud que sea capaz de ver el trabajo de Dios no solo en el éxito final, sino en la "preparación del terreno" (los aprendizajes, las pruebas, los momentos de espera)?
Si tuvieras que hacer un recuento de lo que "corona" tu presente, ¿qué elementos —grandes o pequeños— pondrías en ese altar de agradecimiento?
Señor, gracias por visitar mi tierra, por preparar mi vida y por hacer crecer mis proyectos.
Perdóname por todas las veces que me he apropiado de mis logros, olvidando que es tu gracia la que riega y da vida a mi esfuerzo.
Te pido que sigas preparando mi interior, igualando mis terrenos y permitiendo que mi vida dé frutos de bien.
Ayúdame a ser consciente de tu abundancia, incluso en las pequeñas cosas, y que mi trabajo, al igual que los valles y praderas, sea un motivo para cantar de alegría por todo lo que Tú me has dado.
Amén.