Martes 20 de octubre de 2026. Santa Irene
Estar siempre preparados para el encuentro sublime con el Señor es la consigna
Estar siempre preparados para el encuentro sublime con el Señor es la consigna
¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada!
35 Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas. 36 Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. 37 ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. 38 ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!
¿Qué es lo que el Señor espera de nosotros? … ¿cuál es su encargo … su mandamiento más grande? … ¿Cómo interpretaríamos en nuestra vida el “estar preparados y con las lámparas encendidas”? … ¿Qué hacer hoy para que si el Señor llega en estos momentos nos encuentre “velando”? … ¿qué hacer desde ahora para lograr ese estado? … Le pedimos al Señor ayuda para ser de esos sirvientes dichosos en el momento de su llegada, que hacen su voluntad y siempre están esperándolo.
Ayúdanos, Señor a estar siempre preparados, esperándote. Con nuestras velas encendidas. Que cuando llegues nos encuentres viviendo con el estilo que tú nos enseñaste … amando y perdonando a nuestros hermanos y hermanas. Que nos encuentres en actitud fraterna y solidaria, ayudándonos mutuamente. Que cuando llames a la puerta estemos practicando la justicia y hallamos desterrado la soberbia, el egocentrismo y los rencores por temas del pasado. Gracias, señor por advertirnos de cómo debemos vivir en este mundo para que así a tu llegada entremos a la eternidad sentados en tu mesa contemplándote y estando contigo por siempre. Que así sea.
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)