Viernes 30 de enero de 2026. Santa Martina
¿Qué inmenso árbol podrías ver crecer si confiaras hoy en la pequeña semilla de tu fe?
¿Qué inmenso árbol podrías ver crecer si confiaras hoy en la pequeña semilla de tu fe?
El Reino de Dios se parece a un pequeño grano de mostaza que llega a ser la más grande hortaliza
26 Y decía: "El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: 27 sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. 28 La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga. 29 Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha". 30 También decía: "¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo? 31 Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra, 32 pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra". 33 Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender. 34 No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo
Leo estas parábolas independientes una de otra. ¿Qué entiendo de ellas? … ¿Qué tienen en común? … ¿En qué me reflejan? … ¿Qué creo yo que representan? … ¿Qué siento yo ante ellas? … Doy gracias al Señor por el regalo de sus enseñanzas … en sencillo … con ejemplos … con parábolas.
Gracias, Señor, por regalarnos tu Reino que va creciendo de a poco, a su tiempo. Parte pequeñito, pero crece y crece hasta dar frutos. Nuestra vida de fe es como el Reino. Ayúdanos a cuidarla con oración y con caridad, que son nutrientes para que vayamos creciendo en nuestra adherencia a tu evangelio. Nuestra sociedad es como el Reino. Con tu ayuda la podemos regar y abonar con misericordia y solidaridad. Y así crecerá fuerte será una sociedad con vigorosas ramas de amor y fraternidad acogiendo a todos, especialmente a los más pobres y marginados. Ayúdanos, Señor, a cuidar tu Reino para que poco a poco se vaya extendiendo entre nosotros. Amén.
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)