Domingo 1 de febrero de 2026. Cuarto del Tiempo Ordinario.
Santa Brígida de Irlanda
¿Qué sientes al comprobar que el gran anhelo de Jesús es que seamos felices?
¿Qué sientes al comprobar que el gran anhelo de Jesús es que seamos felices?
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo
1 Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. 2 Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: 3 "Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. 4 Felices los afligidos, porque serán consolados. 5 Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. 6 Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. 7 Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. 8 Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. 9 Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. 10 Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. 11 Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. 12 Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.
Nos imaginamos sentados en el césped en la montaña, escuchando a Jesús. Su voz es fuerte y se escucha claro. Repasemos lentamente cada una de las bienaventuranzas. Lo hacemos al compás, dejando un tiempo entre cada una de ellas, repitiéndolas suavemente. ¿cuál nos llega más a nuestra vida actual? ¿Con cuál nos sentimos más identificadas(os)? ¿En cuál sentimos más paz y alegría al escucharla? Volvamos a repetir esa que nos llegó más. …. Demos gracias al Señor por ese mensaje lleno de esperanza y le pedimos gozar de ella en nuestra vida junto a tantos que por vivirlas se les llama “santos” y que hoy celebran su día, … el día de todos los santos
Señor, nos presentas la meta, lo que lograremos: Vivir en el Reino de los cielos, consolados, heredando la tierra entera, con justicia y perdonados. Viviremos junto al Padre eternamente. ¡Que buena noticia y promesa!. Con esa meta, a vivir con alma de pobre, animados y esperanzados ante las penas y problemas que nos aquejan, pacientes, perdonando y amando, buscando la paz y la justicia, dando testimonio de Ti, Señor Jesús, con coraje porque a muchos les parecerá absurdo y no entenderán nuestra fe en Ti. Amén.
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)