Salmo 34 (33), 2-11
"El gusto de la presencia: el testimonio de quien ha sido librado"
2 Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mi boca. 3 Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. 4 Magnifiquen conmigo al Señor, exaltemos juntos su nombre. 5 Yo consulté al Señor, y me respondió; me libró de todos mis temores. 6 Miren hacia él y quedarán radiantes, sus rostros no se avergonzarán. 7 Si el afligido invoca al Señor, él escucha y lo salva de sus angustias. 8 El ángel del Señor acampa en torno a los que lo temen y los protege. 9 ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Feliz el hombre que se refugia en él! 10 Teman al Señor, ustedes, sus santos, porque nada falta a los que lo temen. 11 Los ricos se empobrecen y pasan hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de ningún bien.
Este es un salmo de acción de gracias personal que se convierte en un testimonio comunitario. El autor ha pasado por una situación de peligro o angustia extrema ("me libró de todos mis temores") y, en lugar de guardarse la experiencia para sí, invita a otros a compartir su alegría. Es una invitación a pasar de la teoría sobre Dios a la experiencia de Dios.
La alabanza como actitud constante: "Bendeciré al Señor en todo tiempo". No es una alabanza que depende de que todo salga bien, sino una decisión del espíritu que reconoce la bondad de Dios incluso cuando el panorama es complejo.
El antídoto contra el miedo: "Me libró de todos mis temores". El miedo suele ser la sombra que acompaña al consultor y al estratega; el miedo a fallar, a no tener razón, a la incertidumbre. El salmo propone una consulta alternativa: en lugar de consultar solo al mercado o a los datos, "consultar al Señor".
"Gusten y vean": Esta es la frase central. La fe no se prueba leyendo argumentos, se prueba "gustándola". Es una invitación sensorial y existencial: hay una bondad en Dios que solo se comprende cuando uno se atreve a confiar y a refugiarse en Él.
La verdadera suficiencia: La distinción entre los que dependen de los recursos materiales (que pueden pasar hambre o empobrecerse) y los que buscan al Señor es radical. No significa que los que buscan a Dios no tengan necesidades, sino que no sufren la carencia fundamental de propósito y paz.
Tu testimonio como autor: Como autor de "El Líder Potenciado", tu misión es, en gran medida, invitar a otros a "gustar y ver" una forma diferente de liderar y vivir. ¿Es tu propia vida un reflejo de esa "radiantez" que da el confiar en Dios, o te muestras tan estresado y angustiado como el resto del mundo?
El miedo en la consultoría: Cuando te enfrentas a una decisión estratégica difícil, ¿tienes el hábito de "consultar al Señor" y esperar esa respuesta que libera de temores? Hacer de la oración un paso estratégico dentro de tu metodología de trabajo puede cambiar profundamente tus resultados y tu paz mental.
Refugio frente a la escasez: En los tiempos de incertidumbre económica o crisis, este salmo es un ancla. ¿Cómo puedes vivir tu labor profesional desde la confianza de que "nada falta a los que lo buscan", evitando caer en la ansiedad de la competencia o de la escasez?
¿Qué "temores" has logrado superar en los últimos meses mediante tu confianza en Dios, y qué tan consciente eres de que fueron superados gracias a esa relación?
¿Cómo puedes comunicar a los demás, a través de tus escritos y tus masterclasses, esa invitación a "gustar y ver" qué bueno es vivir con propósito y coherencia?
¿En qué aspecto de tu vida profesional sientes actualmente mayor necesidad de "refugiarte" en Dios para dejar de sentir que todo depende exclusivamente de tu esfuerzo?
Señor, gracias porque puedo bendecirte en todo tiempo, incluso cuando mis proyectos o mis circunstancias no son los ideales.
Ayúdame a consultar más contigo mis dudas estratégicas y mis miedos personales, para que me libres de la angustia que a veces me nubla.
Que mi vida sea un testimonio que invite a otros a "gustar y ver" lo bueno que eres.
Ayúdame a ser un líder radiante, no por mis logros, sino por la paz que da buscarte a Ti por encima de cualquier otro bien.
Que nada me falte hoy porque te tengo a Ti como mi refugio principal.
Amén.