Martes 2 de diciembre de 2025. Santa Bárbara
¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven!
¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven!
21 En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. 22 Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar". 23 Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: "¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! 24 ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!".
Alabemos también hoy al Padre por habernos mostrado a su Hijo … por habernos regalado el don de la fe … por llamarnos a ser sus apóstoles, … por confiar en nosotros … por sentir su amor infinito, … por querer nuestra felicidad … Meditemos hoy cada uno de estos temas y como son parte de nuestra vida diaria: la fe … nuestro discipulado ... .su confianza … su amor … su anhelo de nuestra felicidad … Conversemos con el Padre en torno a esto, con María, con Jesús, … lo que sentimos hoy … conversemos con ellos como lo hacemos con un amigo, sencillamente, humildemente, em confianza. … Gracias Señor.
Te alabamos Padre por enviarnos a tu Hijo Jesucristo a traernos la buena noticia de que tu nos amas infinitamente, nos perdonas y deseas nuestra felicidad. Te alabamos también a Ti, Jesús, por ser portador de ese mensaje del Padre, lo hacemos nuestro y nos ofrecemos para multiplicarlo como tus apóstoles. Acéptanos, Señor en tu equipo de apóstoles, para juntos en comunidad anunciar el Reino de Dios entre nosotros. Y te alabamos a ti, Espíritu divino, por animar en nosotros siempre la llama de la fe, por permanecer en nosotros, animándonos, iluminando nuestro camino siempre hacia el Señor, para que actuemos y vivamos siempre buscando y haciendo la voluntad de Dios. Gracias Santísima Trinidad, Gracias Señor, te glorificamos hoy, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo ayúdanos a hacerlo siempre por los siglos de los siglos, amén
(Reflexiones obtenidas con ayuda de aplicaciones de inteligencia artificial)