Isaías 52, 7-10
"Los Pies del Mensajero: Anuncio de Paz, Bien, Salvación y el Reino de Dios"
7 ¡Qué hermosos son sobre las montañas los pies del mensajero que anuncia la paz, del que trae la buena noticia, del que pregona la salvación, del que dice a Sion: "¡Tu Dios reina!"! 8 ¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz, gritan todos juntos de alegría, porque ven con sus propios ojos el retorno del Señor a Sion. 9 ¡Prorrumpan juntas en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor consuela a su Pueblo, rescata a Jerusalén! 10 El Señor ha desnudado su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios.
Contexto
Este pasaje se encuentra en la sección conocida como el "Segundo Isaías" (capítulos 40-55), que se dirige al pueblo de Israel en el exilio en Babilonia, anunciando la inminente liberación y el retorno a Jerusalén. En estos versículos, el profeta describe con alegría el anuncio de la Buena Noticia de la paz, la salvación y el reinado de Dios, traída por un mensajero sobre las montañas. Se representa a los centinelas de Jerusalén que ven con sus propios ojos el regreso del Señor. El profeta invita a las "ruinas de Jerusalén" a prorrumpir en alegría, porque Dios consuela a su pueblo y lo rescata. La profecía culmina con la visión universal: el Señor "desnuda su santo brazo" para que "todos los confines de la tierra vean la salvación de nuestro Dios". Esta profecía tiene un cumplimiento inmediato en el retorno del exilio, pero su plenitud se da en el anuncio del Evangelio de Jesucristo.
Tema Central
El tema central es la jubilosa proclamación de la Buena Noticia de paz, salvación y el reinado de Dios, traída por un mensajero. Se anuncia el retorno del Señor a Sion, el consuelo y el rescate de Jerusalén. La profecía culmina con la visión universal de la salvación de Dios, que será vista por "todos los confines de la tierra" a través de la manifestación de su poder.
Aplicación a nuestra actualidad
La imagen de "¡Qué hermosos son sobre las montañas los pies del mensajero que anuncia la paz, del que trae la buena noticia, del que pregona la salvación, del que dice a Sion: '¡Tu Dios reina!'!" es profundamente inspiradora. En un mundo donde a menudo vemos noticias de violencia y desesperanza, el "mensajero de la paz" es vital. Nos interpela: ¿soy yo un "mensajero" que anuncia la paz, la buena noticia y la salvación en mi entorno? ¿Reconozco que "mi Dios reina" en medio de las dificultades, y lo proclamo? Nos desafía a ser portadores de esperanza en un mundo sediento de ella.
La visión de los centinelas que "levantan la voz, gritan todos juntos de alegría, porque ven con sus propios ojos el retorno del Señor a Sion", es un llamado a la vigilancia y a la alegría en la fe. Nos recuerda que Dios siempre cumple sus promesas. Nos invita a una profunda reflexión: ¿soy yo un "centinela" atento a los signos del "retorno del Señor" (su presencia, su acción) en mi vida y en el mundo? ¿Tengo la capacidad de "gritar de alegría" cuando reconozco cómo Dios consuela a su pueblo y lo rescata? Nos desafía a tener una fe vigilante y expectante.
Finalmente, la promesa de que "El Señor ha desnudado su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios", es una visión universal de la salvación. El poder de Dios se manifiesta para que todos lo vean y experimenten su rescate. Nos interpela: ¿mi visión de la salvación es universal, abarcando a "todas las naciones" y "todos los confines de la tierra"? ¿Soy un instrumento para que el "brazo santo" de Dios se manifieste a través de mi vida, llevando su salvación a los demás? Nos desafía a una apertura global y a un compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia, siendo "pies hermosos" que anuncian la Buena Noticia.
Preguntas para la reflexión
¿Cómo puedo ser un "mensajero que anuncia la paz, la buena noticia y la salvación" en mi vida diaria, llevando el mensaje de que "¡Tu Dios reina!"?
¿Qué significa para mí ser un "centinela" que ve con sus propios ojos el "retorno del Señor" (su acción) en mi vida y en el mundo, y cómo expreso mi alegría?
¿Cómo este pasaje me anima a prorrumpir en "gritos de alegría" por el consuelo y el rescate que el Señor ofrece a su Pueblo?
¿Qué implica para mí que "todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios", y cómo contribuyo a esa visión universal?
¿Cómo puedo permitir que el "brazo santo" de Dios se manifieste a través de mi vida, para que otros también vean y experimenten su salvación?
Oración
Señor, Dios de la paz y de la salvación, te damos gracias por los pies de los mensajeros que anuncian tu Buena Noticia. Concede que también nosotros seamos tus mensajeros, proclamando con alegría que "¡Tu Dios reina!". Que nuestros ojos vean tu retorno y que prorrumpamos en gritos de alegría por tu consuelo y tu rescate. Desnuda tu santo brazo, Señor, para que todos los confines de la tierra vean tu salvación. Amén.