Salmo 96 (95), 1-3. 11-13
"Cantad al Señor un Canto Nuevo: La Gloria de Dios y su Juicio Justo sobre la Tierra"
1 ¡Canten al Señor un canto nuevo, canten al Señor, habitantes de toda la tierra! 2 ¡Canten al Señor, bendigan su Nombre, proclamen día tras día su salvación! 3 ¡Anuncien su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos! 11 ¡Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que contiene! 12 ¡Regocíjense los campos con todo lo que hay en ellos, griten de alegría todos los árboles del bosque, 13 delante del Señor que viene, porque él viene a juzgar la tierra! Él juzgará al orbe con justicia, y a los pueblos con su fidelidad.
Contexto
Este salmo es un himno de alabanza a Dios como Rey y Juez universal. Comienza con una invitación entusiasta a "cantar al Señor un canto nuevo", una expresión de alabanza renovada y universal que abarca a "toda la tierra" y a "todas las naciones". El salmista exhorta a proclamar la gloria y las maravillas de Dios, y su salvación, entre todos los pueblos. La segunda parte del salmo extiende esta invitación a la creación entera (el cielo, la tierra, el mar, los campos, los árboles), a regocijarse y a exultar ante la inminente venida del Señor. La razón de esta alegría universal es que Él viene a "juzgar la tierra", y lo hará con "justicia" y "fidelidad".
Tema Central
El tema central es la invitación universal a cantar al Señor un "canto nuevo", proclamando su gloria, salvación y maravillas entre todas las naciones. Se invita a toda la creación a regocijarse ante la venida del Señor, quien juzgará la tierra con justicia y fidelidad.
Aplicación a nuestra actualidad
La exhortación "¡Canten al Señor un canto nuevo, canten al Señor, habitantes de toda la tierra! ¡Canten al Señor, bendigan su Nombre, proclamen día tras día su salvación!" es un llamado a la alabanza gozosa y constante. Un "canto nuevo" es una alabanza fresca, que surge de una experiencia renovada de Dios. Nos interpela: ¿mi alabanza a Dios es un "canto nuevo", o una rutina? ¿Proclamo "día tras día su salvación" con mis palabras y mi vida? ¿Soy un "habitante de toda la tierra" que reconoce la grandeza de Dios más allá de mis propias fronteras o culturas?
La invitación a "Anuncien su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos" es un llamado misionero. La alabanza a Dios no es para guardarla para nosotros, sino para compartirla universalmente. Nos invita a una profunda reflexión: ¿soy consciente de la "gloria" y las "maravillas" de Dios en mi vida y en el mundo? ¿Tengo el deseo de anunciarlas a los que aún no lo conocen, incluso en la diversidad de "naciones" y "pueblos"? Nos desafía a ser testigos activos del poder y el amor de Dios.
Finalmente, la alegría cósmica por la venida del Señor: "¡Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que contiene! ¡Regocíjense los campos... griten de alegría todos los árboles del bosque, delante del Señor que viene, porque él viene a juzgar la tierra! Él juzgará al orbe con justicia, y a los pueblos con su fidelidad", nos presenta a Dios como Juez, pero un Juez justo y fiel. La creación misma se alegra ante esta venida, porque significa el establecimiento definitivo de la justicia. Nos interpela: ¿cómo entiendo el "juicio" de Dios? ¿Lo veo como una amenaza o como la garantía de que finalmente prevalecerá la justicia en un mundo donde a menudo reina la injusticia? Nos desafía a esperar con esperanza activa la segunda venida de Cristo, nuestro Juez justo, y a vivir de tal manera que podamos presentarnos ante Él con confianza, promoviendo la justicia y la fidelidad en nuestro tiempo.
Preguntas para la reflexión
¿Cómo puedo hacer que mi alabanza a Dios sea un "canto nuevo", fresco y gozoso, que exprese una experiencia renovada de Él?
¿Cómo puedo "proclamar día tras día la salvación del Señor" y "anunciar su gloria y sus maravillas" a quienes me rodean y a otras "naciones"?
¿Qué significa para mí que "el cielo y la tierra, el mar y los campos" se alegren ante la venida del Señor que viene a juzgar la tierra?
¿Cómo este salmo me ayuda a comprender la justicia de Dios, no como una condena, sino como el establecimiento de su orden y fidelidad en el mundo?
¿Qué acciones concretas puedo realizar para que mi vida sea un "canto nuevo" que invite a otros a conocer y alabar al Señor, esperando su venida con alegría?
Oración
Señor, Dios de toda la tierra, te cantamos un canto nuevo y bendecimos tu Nombre, proclamando tu salvación día tras día. Anunciamos tu gloria y tus maravillas entre todas las naciones. Que el cielo y la tierra se alegren, que el mar y los campos exulten, porque tú vienes a juzgar la tierra con justicia y fidelidad. Concede que vivamos con la alegría de tu venida, preparando nuestros corazones para el establecimiento pleno de tu Reino. Amén.