Mateo 1, 18-23
"El Sueño de José: La Concepción por el Espíritu y el Nombre de Emmanuel"
18 Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. 19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. 20 Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. 21 Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados". 22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: 23 "La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien llamarán Emmanuel", que significa: "Dios con nosotros".
Contexto
Este pasaje es el relato del nacimiento de Jesús desde la perspectiva de José, el esposo de María. Después de la genealogía, Mateo se centra en la revelación de la concepción virginal de Jesús. José, al descubrir el embarazo de María antes de vivir juntos, se encuentra en un dilema moral y legal. Siendo un "hombre justo", decide no exponerla a la vergüenza pública. Sin embargo, un ángel se le aparece en sueños para revelarle el origen divino del niño (por obra del Espíritu Santo) y le instruye a casarse con María y a nombrar al niño Jesús, porque Él "salvará a su Pueblo de todos sus pecados". El evangelista subraya que todo esto cumple la profecía de Isaías sobre el Emmanuel, "Dios con nosotros".
Tema Central
El tema central es la revelación de la concepción virginal de Jesús por obra del Espíritu Santo, la fe y obediencia de José ante la voluntad divina a pesar de su dilema. El ángel revela el origen divino del niño y su misión salvadora, anunciando que se llamará Jesús ("Dios salva") y que será el Emmanuel ("Dios con nosotros"), cumpliendo así la profecía de Isaías.
Aplicación a nuestra actualidad
La situación de José: "María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto", nos enfrenta a un dilema moral y de fe. José era "justo", lo que implicaba cumplir la Ley, pero su justicia estaba teñida de compasión. Nos interpela: ¿cómo manejo yo los dilemas en mi vida donde la ley o la lógica humana entran en conflicto con la compasión y la fe? ¿Soy capaz de buscar una solución que honre la justicia y al mismo tiempo proteja a los más vulnerables?
La aparición del Ángel en sueños es un punto de inflexión: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo." Dios interviene en los momentos de crisis, a menudo a través de medios inesperados como los sueños. Nos invita a una profunda confianza: ¿estoy abierto a la guía de Dios en mi vida, incluso si viene de formas que no espero? ¿Soy capaz de escuchar su voz que me dice "no temas", especialmente cuando la lógica humana me llevaría a la duda o al miedo? El miedo es un gran obstáculo para hacer la voluntad de Dios.
La misión del niño es revelada por el nombre que se le dará: "Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados". Jesús significa "Dios salva". Y el cumplimiento profético es crucial: "Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: 'La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien llamarán Emmanuel', que significa: 'Dios con nosotros'". Esta es la esencia de la Navidad: Dios no está lejos, sino "con nosotros", y su propósito es salvarnos de nuestros pecados. Nos interpela: ¿reconozco en Jesús al Salvador de mis pecados? ¿Experimento la realidad de "Dios con nosotros" en mi vida diaria? Nos desafía a vivir en la certeza de su presencia salvadora, permitiendo que Él nos libere de todo aquello que nos separa de Él y de los demás.
Preguntas para la reflexión
¿Cómo este pasaje me ayuda a buscar una "justicia" teñida de compasión en los dilemas de mi vida?
¿En qué momentos he experimentado la voz de Dios que me dice "no temas" y me ha revelado su plan, incluso de formas inesperadas?
¿Qué significa para mí que Jesús "salvará a su Pueblo de todos sus pecados", y cómo esa salvación se manifiesta en mi vida?
¿Cómo experimento la realidad de "Emmanuel", "Dios con nosotros", en mi día a día, y cómo me conforta su presencia?
¿Qué pasos concretos puedo dar para decir "sí" a la voluntad de Dios, como José, incluso si implica ir contra la lógica humana?
Oración
San José, hombre justo y obediente, te damos gracias por tu fe y por haber acogido la voluntad de Dios en tu vida. Padre celestial, te alabamos por el misterio de la concepción de Jesús por el Espíritu Santo. Te pedimos la gracia de no temer y de aceptar tu plan, incluso cuando no lo comprendamos. Que el nombre de Jesús, el Salvador, resuene en nuestros corazones, y que experimentemos cada día la alegría de tu presencia como Emmanuel, "Dios con nosotros". Amén