Ester 3, 6; 4, 11-12. 14-16. 23-25
"La Valentía de la Fe frente al Poder del Mundo"
El libro de Ester es único: narra cómo una joven judía, convertida en reina de Persia, debe arriesgar su vida para salvar a su pueblo del exterminio orquestado por Amán. Estos versículos capturan el momento de la crisis, la decisión heroica y la oración desesperada.
Amán, el alto dignatario del rey Asuero, se siente insultado porque Mardoqueo (tío de Ester) no se arrodilla ante él. Su soberbia lo lleva a una decisión desproporcionada: no basta con castigar a Mardoqueo, decide aniquilar a todo el pueblo judío. Es el rostro del odio ciego y del abuso de poder.
Mardoqueo pide a Ester que interceda ante el rey. Ester responde con la realidad política: entrar al patio interior del rey sin ser llamado significa la muerte, a menos que el rey extienda su cetro de oro. Ester tiene miedo; lleva treinta días sin ser llamada. Su posición de reina no la protege, la pone en el centro del blanco.
Mardoqueo le envía un mensaje que es una de las frases más potentes de la Biblia:
"¿Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para una ocasión como esta?"
Mardoqueo le recuerda que su privilegio tiene un propósito. Ester acepta el reto, pero pide una condición: Solidaridad en la oración y el ayuno. Ayunarán tres días. Su decisión es total: "Si tengo que morir, moriré".
Nota: Estos versículos pertenecen a las adiciones griegas del libro.
Ester se despoja de sus galas y se postra en tierra. Su oración es un grito de auxilio:
Soledad: "Señor nuestro, Tú eres el único... ayúdame a mí, que estoy sola".
Reconocimiento: Admite que no tiene a nadie más que a Dios.
Petición de sabiduría: Pide palabras adecuadas para convencer al "león" (el rey) y que el corazón del rey cambie.
El propósito de tu posición: A veces nos preguntamos por qué estamos en cierto trabajo, familia o situación. Quizás, como Ester, estás ahí "para una ocasión como esta": para defender a alguien, para ser honesto en medio de la corrupción o para traer paz.
Vencer el miedo con la comunidad: Ester no actuó sola. Pidió que todos ayunaran con ella. Ante los grandes desafíos, necesitamos la red de apoyo de la fe y la oración compartida.
La oración como armadura: Antes de enfrentar al rey terrenal, Ester se postró ante el Rey del Cielo. La verdadera valentía no es la ausencia de miedo, sino la confianza en Dios a pesar del miedo.
El riesgo por el bien común: Ester estuvo dispuesta a perder su vida para salvar a los demás. Es un preanuncio del sacrificio de Jesús.
¿En qué situación actual siento que Dios me ha puesto "para un momento como este"?
¿A qué "reyes" o miedos necesito enfrentar hoy, confiando más en la oración que en mis propias fuerzas?
¿Estoy dispuesto a arriesgar algo de mi comodidad o seguridad por ayudar a los que sufren?
Señor Dios, Rey de Reyes, Tú que escuchas el grito de los afligidos, danos la valentía de la reina Ester. Ayúdanos a no callar ante la injusticia y a recordar que nuestra vida tiene un propósito en tus manos. Cuando nos sintamos solos, recuérdanos que Tú eres nuestro único refugio. Pon en nuestra boca palabras de sabiduría y en nuestro corazón una fe inquebrantable. Amén.