Salmo 118 (117), 1-2. 4. 22-27a
"La piedra que rechazaron los constructores es ahora la piedra angular"
1 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! 2 Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! 4 Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor! 22 La piedra que rechazaron los constructores es ahora la piedra angular. 23 Esto ha sido hecho por el Señor y es una maravilla a nuestros ojos. 24 Este es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. 25 ¡Sálvanos, Señor, asegúranos la victoria! 26 ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor. 27a El Señor es Dios y él nos ilumina.
Este es el himno pascual por excelencia. Era el último salmo del Hallel que los judíos cantaban al final de la cena de la Pascua (el mismo que probablemente cantó Jesús con sus apóstoles antes de ir al Huerto de los Olivos). Para los primeros cristianos, este salmo se convirtió en la explicación profética de lo que le pasó a Jesús: el mundo lo "rechazó" como a una piedra inútil, pero Dios lo "resucitó" convirtiéndolo en la base de todo el edificio de la salvación.
La victoria del humilde por la gracia de Dios. El tema principal es el paso del rechazo a la gloria. El salmista reconoce que la salvación no viene de los planes humanos ("los constructores"), sino de la intervención directa de Dios. Por eso, el tono es de una alegría desbordante: "Este es el día que hizo el Señor", refiriéndose al día de la Resurrección donde la luz de Dios vence a la oscuridad.
Este salmo es un grito de esperanza para cualquiera que se haya sentido descartado o fracasado según los criterios del mundo.
"Eterno es su amor": El salmo insiste en esto como un estribillo. En un mundo donde todo es temporal y los afectos cambian, la única constante es el Jésed (amor fiel) de Dios. Aplicar esto es recordarte hoy: no importa lo que pase, el amor de Dios por ti no caduca.
La piedra rechazada: A veces nosotros mismos nos sentimos como esa piedra que no encaja, o vemos que nuestros valores son rechazados por la sociedad. La Pascua nos dice que lo que el mundo descarta, Dios lo elige para hacer cosas grandes. Tu valor no depende de que los "constructores" del mundo te acepten.
Este es el día: Muchas veces vivimos atrapados en el "ayer" (nostalgia) o en el "mañana" (ansiedad). Este salmo nos invita a vivir el hoy como un regalo de Dios. Cada día es una oportunidad de resurrección si lo vivimos desde la alegría del Señor.
Él nos ilumina: La luz de Dios no es una teoría, es una claridad que nos ayuda a tomar decisiones, a ver la salida en los problemas y a entender el sentido de nuestra vida.
¿En qué áreas de tu vida te has sentido una "piedra rechazada" y cómo has visto que Dios te ha dado un lugar nuevo y digno?
¿Eres capaz de repetir hoy con convicción: "Eterno es su amor", incluso en medio de tus dificultades?
Cuando te despiertas, ¿es tu primer pensamiento "este es el día que hizo el Señor", o te dejas ganar por la rutina y el cansancio?
¿Qué "victoria" le estás pidiendo al Señor hoy (v. 25)? ¿Es una victoria sobre tu propio egoísmo o sobre una situación difícil?
¡Te damos gracias, Señor, porque eres bueno y porque tu amor es eterno! Gracias por Jesús, la piedra angular que sostiene nuestra vida y nos da seguridad. Ayúdanos a alegrarnos en este día que Tú has hecho para nosotros y a caminar siempre bajo tu luz. Que cuando nos sintamos rechazados o sin valor, recordemos que Tú nos has elegido para ser parte de tu maravillosa obra. ¡Bendito el que viene en tu Nombre! Amén.