Salmo 71 (70), 3-4a. 5-6ab. 16-17
"Refugio en la Roca: Confianza y Proclamación de la Justicia de Dios"
3 Sé para mí una roca de refugio, una fortaleza donde me ponga a salvo; porque tú eres mi Roca y mi fortaleza. 4a Dios mío, rescátame de las manos del malvado. 5 Porque tú eres mi esperanza, Señor; mi confianza, desde mi juventud. 6ab En ti me apoyé desde el seno materno, tú me hiciste nacer del vientre de mi madre. 16 Quiero venir con los portentos del Señor; quiero recordar tu justicia, sólo la tuya. 17 Dios mío, tú me instruiste desde mi juventud, y hasta ahora anuncio tus maravillas.
Contexto
Este salmo es una súplica de un anciano que se siente vulnerable y oprimido por sus enemigos, pero que a la vez expresa una profunda confianza en Dios, su refugio desde la juventud. El salmista le pide a Dios que sea su "roca de refugio" y "fortaleza", implorando ser rescatado de las manos del malvado. Recuerda la fidelidad de Dios desde su nacimiento y expresa su deseo de seguir anunciando las maravillas y la justicia divina, incluso en su vejez. Es una oración que mezcla la vulnerabilidad humana con una inquebrantable fe en la protección y la enseñanza de Dios.
Tema Central
El tema central es la confianza inquebrantable del salmista en Dios como su "roca de refugio" y "fortaleza" en la vejez y la adversidad, pidiendo ser rescatado del malvado. Expresa su esperanza y confianza desde la juventud, reconociendo la fidelidad de Dios desde su nacimiento. Desea venir con los "portentos del Señor", recordar y anunciar su justicia y maravillas, pues Dios lo ha instruido desde joven.
Aplicación a nuestra actualidad
La súplica "Sé para mí una roca de refugio, una fortaleza donde me ponga a salvo; porque tú eres mi Roca y mi fortaleza. Dios mío, rescátame de las manos del malvado" resuena profundamente en un mundo lleno de inseguridades, amenazas y maldad. A menudo buscamos refugio en cosas pasajeras: el dinero, el poder, las relaciones humanas, la fama. Este salmo nos invita a reconocer a Dios como el único refugio verdadero, la "Roca inamovible". Nos interpela: ¿dónde busco mi seguridad y mi refugio cuando me siento amenazado? ¿Confío realmente en Dios como mi fortaleza, o intento resolverlo todo con mis propias fuerzas?
La declaración de confianza: "Porque tú eres mi esperanza, Señor; mi confianza, desde mi juventud. En ti me apoyé desde el seno materno, tú me hiciste nacer del vientre de mi madre", es un testimonio de una fe que se ha gestado a lo largo de toda una vida. No es una fe de un momento, sino una relación profunda y arraigada con Dios. Nos invita a reflexionar sobre la historia de nuestra propia fe: ¿cuáles son los momentos en que he experimentado a Dios como mi esperanza y mi confianza? ¿Reconozco que Dios ha estado conmigo desde el "seno materno", cuidando de mí a lo largo de mi vida? Nos desafía a cultivar una fe duradera, una confianza que se profundice con el tiempo.
Finalmente, el deseo de proclamar la justicia y las maravillas de Dios: "Quiero venir con los portentos del Señor; quiero recordar tu justicia, sólo la tuya. Dios mío, tú me instruiste desde mi juventud, y hasta ahora anuncio tus maravillas", es un llamado a la acción de gracias y al testimonio. A pesar de la vejez y las adversidades, el salmista desea seguir anunciando lo grande que es Dios. Nos interpela: ¿soy yo un anunciador de las "maravillas" y la "justicia" de Dios en mi vida? ¿Cómo uso mi experiencia de vida para instruir a otros sobre la fidelidad de Dios? Nos desafía a no callar lo que Dios ha hecho en nosotros, sino a ser testigos de su amor y su poder para las nuevas generaciones, llevando "los portentos del Señor" al mundo.
Preguntas para la reflexión
¿Qué situaciones de "maldad" o amenaza me hacen sentir la necesidad de que Dios sea mi "roca de refugio" y mi "fortaleza"?
¿Cómo puedo cultivar mi confianza en Dios para que Él sea mi "esperanza" inquebrantable, como lo fue para el salmista desde su juventud?
¿Qué "portentos del Señor" o "maravillas" he experimentado en mi vida que deseo recordar y proclamar a los demás?
¿Cómo este salmo me anima a seguir anunciando la justicia y las maravillas de Dios, independientemente de mi edad o mis circunstancias?
¿De qué manera puedo usar mi propia historia de fe para "instruir" a otros sobre la fidelidad y el amor de Dios?
Oración
Dios mío, tú eres mi Roca y mi fortaleza, mi refugio seguro. Te pido que me rescates de las manos del malvado. Tú eres mi esperanza y mi confianza desde mi juventud; en ti me he apoyado desde el seno materno. Te doy gracias porque me has instruido y hasta ahora anuncio tus maravillas. Concede que siempre recuerde tu justicia y proclame tus portentos, para que tu Nombre sea glorificado. Amén.