Juan 15, 26 — 16, 4
«El testimonio del Espíritu y la fortaleza ante la persecución»
26 «Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. 27 Y ustedes también darán testimonio, porque están conmigo desde el principio. 16, 1 Les he dicho esto para que no se escandalicen. 2 Serán expulsados de las sinagogas, y llegará la hora en que el que los mate creerá que rinde culto a Dios. 3 Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. 4 Les he dicho esto para que, cuando llegue esa hora, se acuerden de que ya se lo había predicho».
Jesús continúa preparando a sus discípulos para su partida física. Tras haberles advertido sobre el odio del mundo, ahora introduce la figura del Espíritu Santo como Testigo. El escenario es de una tensión creciente: Jesús no oculta la realidad de la persecución futura. El paso del capítulo 15 al 16 marca una transición del "amor mutuo" a la "resistencia espiritual" frente a un mundo que los rechazará violentamente.
El doble testimonio y la prevención contra el escándalo. El tema principal es la colaboración entre el Espíritu de Dios y el ser humano para dar fe de la Verdad. Jesús advierte que la persecución vendrá incluso de personas "religiosas" que creen estar sirviendo a Dios, pero que en realidad carecen del conocimiento del Padre y del Hijo. La meta de estas palabras es evitar que el discípulo pierda la fe (se escandalice) cuando lleguen las pruebas.
El Espíritu y nosotros: un solo testimonio: Jesús dice que el Espíritu dará testimonio, y nosotros también. No estamos solos defendiendo nuestra fe; el Espíritu Santo pone las palabras y la fuerza, pero nosotros ponemos la voz y la vida. ¿Confías en que el Espíritu Santo te acompaña cuando intentas defender la verdad en tu entorno?
El peligro del fanatismo religioso: Jesús hace una advertencia estremecedora: habrá quienes maten creyendo que sirven a Dios. Esto nos alerta sobre cualquier forma de religión que se convierta en violencia, odio o intolerancia. Un conocimiento verdadero de Dios siempre lleva al amor, nunca a la destrucción del otro. ¿Tu fe te hace más comprensivo o más rígido con los que no piensan como tú?
"Para que no se escandalicen": Escandalizarse, en este contexto, significa tropezar y caer de la fe por causa de la dificultad. Jesús nos dice la verdad de antemano para que el dolor no nos tome por sorpresa. La fe no es un seguro contra problemas, sino la fuerza para atravesarlos. ¿Cómo reaccionas cuando tu fe te trae complicaciones: te quejas o te acuerdas de que Jesús ya lo predijo?
El conocimiento del Padre: La raíz de la persecución y del mal es no conocer a Dios. No se trata de saber "cosas" sobre Dios, sino de tener una relación viva con Él. Quien conoce al Padre sabe que Él es Amor. ¿Buscas conocer a Dios a través de la oración diaria o te quedas solo con ideas teóricas?
¿De qué manera el Espíritu de la Verdad está dando testimonio en tu vida hoy?
¿Has sentido alguna vez la incomprensión de personas cercanas a causa de tus valores cristianos? ¿Cómo respondiste?
¿Qué haces para fortalecer tu fe y no "escandalizarte" cuando las cosas se ponen difíciles en la Iglesia o en el mundo?
¿Cómo puedes ayudar a otros a conocer el verdadero rostro del Padre para evitar el odio y la división?
Señor Jesús, envíanos el Paráclito, el Espíritu de la Verdad, para que sea Él quien hable y actúe a través de nosotros. Danos la fortaleza necesaria para no tropezar cuando enfrentemos la incomprensión o el rechazo por causa de tu Nombre. Líbranos de todo fanatismo y ayúdanos a conocerte de verdad, a Ti y al Padre, para que nuestra vida sea un testimonio de amor y no de condena. Amén.