Mateo 28, 8-15
"El gozo de la verdad frente al soborno de la mentira"
8 Ellas se alejaron rápidamente del sepulcro, llenas de temor y de gozo, y corrieron a dar la noticia a los discípulos. 9 De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense». Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, lo adoraron. 10 Entonces Jesús les dijo: «No teman; vayan a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea: allí me verán». 11 Mientras ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. 12 Estos se reunieron con los ancianos y, tras deliberar, dieron una gran suma de dinero a los soldados, 13 diciéndoles: «Digan esto: "Sus discípulos vinieron de noche y robaron el cuerpo mientras nosotros dormíamos". 14 Si esto llega a oídos del gobernador, nosotros lo convenceremos y les evitaremos cualquier complicación». 15 Ellos tomaron el dinero y actuaron conforme a las instrucciones recibidas. Y esta historia se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy.
Este pasaje presenta un contraste dramático entre dos reacciones ante el mismo evento (la tumba vacía). Por un lado, están las mujeres, cuyo encuentro con el Resucitado produce adoración, alegría y una misión de anuncio. Por otro lado, están las autoridades y los guardias, que intentan "gestionar" el milagro a través de la corrupción. El detalle de "dar una gran suma de dinero" (v. 12) recuerda las treinta monedas de Judas: el dinero vuelve a ser el instrumento para intentar ocultar o traicionar la verdad de Jesús.
La lucha entre la Verdad y la Mentira. El tema principal es el nacimiento de dos relatos: el relato de la fe (las mujeres) y el relato de la conspiración (los soldados). Mientras las mujeres abrazan los pies de Jesús en un gesto de amor, los soldados abrazan el dinero en un gesto de conveniencia. San Mateo subraya que la Resurrección es un hecho tan potente que el sistema del mundo solo puede intentar explicarlo mediante el soborno y el engaño.
Este texto es un espejo de cómo nuestra sociedad a veces prefiere una mentira cómoda y comprada antes que una verdad que nos obligue a cambiar de vida.
"Temor y gozo": Es la reacción de quien se encuentra con lo sagrado. Es normal sentir miedo ante lo que nos supera, pero el gozo de la presencia de Jesús debe impulsarnos a "correr". ¿Qué te motiva más hoy: el miedo a lo que vendrá o el gozo de saber que Cristo vive?
"Alégrense" y "No teman": Son las primeras palabras del Resucitado. Jesús no viene a juzgar a los discípulos que huyeron, sino a ofrecerles alegría y paz. Aplicar esto hoy es aprender a perdonarnos a nosotros mismos y a los demás, sabiendo que la misericordia de Dios es mayor que nuestros fallos.
El negocio de la mentira: Los soldados mienten por dinero y seguridad ("les evitaremos complicaciones", v. 14). Hoy también existe la tentación de "vender" la verdad por comodidad o para evitar problemas con el entorno. ¿Prefieres la verdad que te hace libre o la mentira que te mantiene "seguro"?
Volver a los hermanos: Jesús llama a sus discípulos "mis hermanos" (v. 10). A pesar de la traición y el abandono, el vínculo de familia espiritual no se ha roto. La Pascua es el tiempo de reconstruir puentes y volver a la comunidad.
¿En qué momentos de tu vida has sentido esa mezcla de "temor y gozo" al percibir que Dios te pedía algo nuevo o importante?
¿Hay alguna "mentira cómoda" en tu vida que te impide abrazar la verdad de la fe con libertad?
Jesús sale al encuentro de las mujeres "mientras ellas iban" a cumplir el encargo. ¿Sientes que el Señor sale a tu encuentro cuando te pones en movimiento para hacer el bien?
¿A quién necesitas llamar hoy "hermano" o "hermana" para sanar una relación, siguiendo el ejemplo de Jesús con sus discípulos?
Señor Jesús, que sales a nuestro encuentro en el camino de la vida, gracias por tus palabras de paz: "Alégrense" y "No teman". Líbranos de la tentación de ocultar la verdad por comodidad o por miedo al qué dirán. Danos un corazón como el de las mujeres, capaz de adorarte con humildad y de correr con alegría para anunciar que estás vivo. Que tu Resurrección sea para nosotros la única noticia que guíe nuestros pasos. Amén.