Lucas 21, 10-19
"Signos de los Tiempos y Persecución: Paciencia, Testimonio y Fidelidad"
10 Después les dijo: "Una nación se levantará contra otra nación y un reino contra otro reino. 11 Habrá grandes terremotos, pestes y hambres en diversos lugares; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. 12 Pero antes de todo esto, los tomarán presos y los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi Nombre. 13 Así tendrán ocasión de dar testimonio. 14 Tengan bien presente que no deberán preparar de antemano su defensa, 15 porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. 16 Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los harán morir. 17 Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. 18 Pero ni un solo cabello de vuestra cabeza perecerá. 19 Por vuestra constancia salvaréis vuestras vidas".
Contexto
Este pasaje es una continuación del "Discurso escatológico" de Jesús (ver Lucas 21,5-9). Después de advertir sobre la destrucción del Templo y los falsos mesías, Jesús ahora describe con mayor detalle los signos que precederán al fin, tanto a nivel cósmico y social (guerras, terremotos, pestes, hambres, fenómenos celestes) como, y de manera crucial, la persecución que sufrirán sus discípulos. Sin embargo, en medio de estas pruebas, Jesús ofrece palabras de aliento y promesa: la persecución será una oportunidad para dar testimonio, Él mismo les dará la sabiduría para defenderse, y su constancia los llevará a la salvación.
Tema Central
El tema central es la descripción de Jesús de los signos de los tiempos (guerras, desastres naturales, fenómenos celestes) y, especialmente, la persecución que sufrirán sus discípulos antes del fin. En medio de estas pruebas, Jesús promete su asistencia divina, transformando la persecución en una oportunidad para el testimonio, y asegurando que la constancia y la fidelidad conducirán a la salvación, pues ni un solo cabello perecerá.
Aplicación a nuestra actualidad
Este pasaje es una hoja de ruta para el cristiano que vive en un mundo convulso, lleno de noticias de "guerras y revoluciones", "terremotos, pestes y hambres". Jesús nos prepara para no alarmarnos ante estos signos, pero sí para discernirlos. Nos recuerda que estas realidades son parte de la trama de la historia y nos llama a una visión de fe que trasciende el pánico o la desesperación.
Sin embargo, el foco principal de Jesús no son tanto los desastres cósmicos, sino la persecución que sus seguidores enfrentarán "por causa de mi Nombre". En muchas partes del mundo, y a veces de forma sutil en nuestras propias sociedades, los creyentes son "entregados", "odiados", "perseguidos". Esto nos desafía a examinarnos: ¿estoy preparado para enfrentar el rechazo o la hostilidad por mi fe? ¿Estoy dispuesto a dar testimonio de Cristo incluso cuando ello implica un costo personal?
La promesa de Jesús en medio de la persecución es profundamente consoladora: "Así tendrán ocasión de dar testimonio" y "yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir". Esto significa que la persecución no es una derrota, sino una oportunidad para que el Evangelio brille a través de nosotros. No necesitamos preparar nuestra defensa por nuestra cuenta; Jesús mismo nos asistirá. La certeza de que "ni un solo cabello de vuestra cabeza perecerá" y que "por vuestra constancia salvaréis vuestras vidas" es una garantía de su protección y de la victoria final de la fe. Nos invita a una profunda confianza, a la paciencia perseverante y a un testimonio valiente, sabiendo que el Espíritu Santo nos capacitará.
Preguntas para la reflexión
¿Cómo reacciono ante los "signos de los tiempos" (crisis, conflictos, desastres) en el mundo, y cómo puedo discernirlos a la luz de las palabras de Jesús?
¿De qué manera he experimentado o he temido la "persecución" o el "odio" por causa del Nombre de Jesús en mi vida?
¿Qué significa para mí que la persecución sea una "ocasión de dar testimonio", y cómo puedo aprovechar esas oportunidades?
¿Confío en que Jesús me dará "elocuencia y sabiduría" para defender mi fe cuando sea necesario, sin tener que "preparar de antemano mi defensa"?
¿Cómo estoy cultivando la "constancia" y la paciencia en mi vida, sabiendo que en ellas reside la salvación?
Oración
Señor Jesús, en medio de los signos de los tiempos y las pruebas de este mundo, te pedimos la gracia del discernimiento y la fortaleza. Que no nos alarmemos ante las guerras y las calamidades, sino que confiemos en tu providencia. Concédenos valentía para dar testimonio de tu Nombre, incluso en medio de la persecución, y la sabiduría para responder a quienes nos interroguen. Que tu promesa de que "ni un solo cabello de nuestra cabeza perecerá" nos llene de confianza, y que por nuestra constancia salvemos nuestras vidas en ti. Amén.