Lucas 21, 5-9
"La Destrucción del Templo y los Primeros Signos: Discernimiento y Paciencia"
5 Como algunos hablaban del Templo, de la belleza de sus piedras y de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: 6 "De todo lo que ustedes ven, no quedará piedra sobre piedra: todo será demolido". 7 Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de que todas estas cosas están a punto de cumplirse?". 8 Jesús respondió: "Tengan cuidado de no dejarse engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: ‘Yo soy el Mesías’ y ‘El tiempo ha llegado’. No los sigan. 9 Cuando oigan hablar de guerras y de revoluciones, no se alarmen; porque es necesario que esto suceda primero, pero el fin no llegará inmediatamente".
Contexto
Este pasaje es el inicio del "Discurso escatológico" de Jesús en Lucas, que tiene lugar en el Templo de Jerusalén. Los discípulos, admirados por la magnificencia del Templo, provocan la profecía de Jesús sobre su destrucción inminente (que se cumplió en el año 70 d.C. por los romanos). Ante la pregunta de los discípulos sobre "cuándo" y "cuál será la señal", Jesús no da una fecha exacta, sino que advierte contra los falsos mesías y las alarmas innecesarias ante los conflictos y revoluciones, enseñando que estos son solo los "primeros signos" y no el fin inmediato.
Tema Central
El tema central es la profecía de Jesús sobre la destrucción del Templo de Jerusalén y su advertencia a los discípulos sobre los "primeros signos" que precederán al fin. Jesús llama al discernimiento y a no dejarse engañar por falsos mesías ni alarmarse por guerras y revoluciones, ya que estos son necesarios, pero no indican la llegada inmediata del fin, sino la necesidad de paciencia y vigilancia.
Aplicación a nuestra actualidad
Las palabras de Jesús sobre la destrucción del Templo y los signos del fin de los tiempos son sorprendentemente relevantes en nuestro mundo actual. A menudo nos encontramos maravillados por las construcciones humanas, los avances tecnológicos, los imperios económicos o políticos, y tendemos a pensar que son invulnerables. Jesús nos recuerda una verdad fundamental: "De todo lo que ustedes ven, no quedará piedra sobre piedra: todo será demolido." Esto nos llama a una sana relativización de las cosas terrenales y a poner nuestra esperanza en aquello que es verdaderamente eterno.
La pregunta de los discípulos: "¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal?", es una pregunta que a menudo nos hacemos en tiempos de crisis. Queremos saber la fecha exacta, las "señales" para prepararnos. La respuesta de Jesús es, primero, una advertencia: "Tengan cuidado de no dejarse engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: ‘Yo soy el Mesías’ y ‘El tiempo ha llegado’. No los sigan." Esto nos alerta sobre la proliferación de voces que prometen soluciones fáciles, nuevos caminos o que siembran el pánico, a menudo invocando un nombre sagrado. Nos invita a un discernimiento crítico, a no seguir a ciegos guías y a buscar la verdad en la enseñanza de Jesús.
Finalmente, su enseñanza sobre "guerras y revoluciones": "no se alarmen; porque es necesario que esto suceda primero, pero el fin no llegará inmediatamente", es un bálsamo para nuestra ansiedad. En un mundo lleno de conflictos, crisis y cambios constantes, es fácil caer en la desesperación o el alarmismo. Jesús nos dice que estas cosas son parte del proceso, pero no el fin en sí. Nos llama a la paciencia, a la perseverancia y a la confianza en la providencia de Dios, que tiene el control de la historia. Es una invitación a vivir en vigilancia y discernimiento, pero sin pánico, construyendo el Reino de Dios en medio de la realidad presente.
Preguntas para la reflexión
¿Qué "templos" o estructuras que me parecen sólidas en mi vida o en el mundo siento que podrían ser "demolidas" o transformadas radicalmente?
¿Qué voces o "falsos mesías" me tientan a seguir caminos fáciles o soluciones rápidas en lugar de la verdad de Jesús?
¿Cómo reacciono ante las noticias de "guerras y revoluciones" en el mundo, con alarma o con la paciencia y confianza que Jesús nos pide?
¿Qué significa para mí "tener cuidado de no dejarse engañar" en el contexto de la información que consumo y las ideas que asimilo?
¿Cómo puedo cultivar un espíritu de discernimiento y paciencia, confiando en que Dios tiene el control de la historia, incluso en medio de las crisis?
Oración
Señor Jesús, te pedimos la gracia de un corazón sabio y discernidor. Que no nos dejemos engañar por las falsas promesas ni por el alarmismo. Ayúdanos a relativizar las cosas pasajeras de este mundo y a poner nuestra esperanza en lo que es verdaderamente eterno. Concédenos paciencia en medio de las pruebas y la confianza en que tú tienes el control de la historia. Que tu Espíritu nos guíe para vivir en vigilancia, construyendo tu Reino en medio de los signos de los tiempos. Amén.